En el curso 2016-2017 el proyecto Cooperante Vial sopla cinco velas en Barcelona, gracias al convenio firmado por el Ayuntamiento de Barcelona, la Fundación Catalana Síndrome de Down y la Fundación Abertis. Esta iniciativa nació con el doble objetivo de mejorar la movilidad cerca de los centros escolares e integrar laboralmente a jóvenes con síndrome de Down o discapacidad intelectual. El proyecto se implantó en Madrid con el mismo éxito hace tres años, con el apoyo del Ayuntamiento Madrid, la Fundación Síndrome de Down Madrid y la Fundación Abertis.
Tras haber recibido formación, los cooperantes viales observan y recogen información sobre los hábitos de movilidad de padres y alumnos a las horas de entrada y de salida del colegio, tanto si actúan como peatones como si se desplazan en vehículo (si cruzan por los pasos cebra, si los alumnos que van en bicicleta respetan a los peatones, si los que se desplazan en moto llevan casco y si los que llegan en coche tienen el cinturón abrochado y bajan por el lado de la acera, por citar algunos ejemplos).
En Barcelona hay cuatro colegios del distrito de Sarrià adheridos a esta iniciativa: Colegio Santa Dorotea, el CEIP Dolors Montserdà-Santapau, el Lycée Français y la Escola Nausica. La información recopilada por los ocho cooperantes viales es analizada por la Guardia Urbana y después es compartida con los centros escolares para que las conclusiones puedan llegar al alumnado y a las familias.
En Madrid son tres los centros escolares que participan en el proyecto: el CEIP Julián Marías y el Colegio Sagrado Corazón de Jesús (en el distrito de Chamartín), y el Colegio Tajamar (en el distrito de Vallecas). Igualmente, la Policía Municipal de Madrid realiza acciones de coordinación y evaluación del proyecto para que el trabajo de los 6 cooperantes viales llegue a todas las partes implicadas en la movilidad alrededor de los colegios.