El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) ha acogido la exposición sobre el pintor cubano Wifredo Lam (Sagua La Grande, 1902 – París, 1982), que se pudo visitar del 6 de abril al 15 de agosto. Se trata de una muestra ambiciosa que reúne unas 250 obras del artista, entre pinturas, dibujos, grabados y cerámicas. La exposición se completa con más de 300 documentos, entre cartas, fotografías, revistas y libros. Todo este material da una idea del contexto de trabajo y del pensamiento del pintor.
Wifredo Lam se codeó con todas las vanguardias del momento y se relacionó con pintores como Joan Miró, Pablo Picasso y André Breton. Fue el iniciador de una pintura mestiza que unía el modernismo occidental con símbolos africanos y caribeños. Su obra refleja su compromiso por las cuestiones sociales del siglo XX como el drama de Cuba y la cuestión racial en su país natal, en Europa y en Estados Unidos.

Se trata de un pintor cosmopolita que realizó múltiples viajes y vivió en diferentes países: Cuba, España, Francia e Italia. La exposición presta una especial atención a sus años en España (1923-1938). Llegó a nuestro país con una beca para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. En España conoció a Lorca, Valle Inclán o Azorín entre otros intelectuales de la época.